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OPINIÓN

26 de abril de 2020

Apuntes Ciudadanos: UN CASO TESTIGO

El fanatismo nunca es bueno y Alejandro Rojo Vivot (1) en este texto lo resalta donde la ironía, la hipocresía y el humor es parte. HUMOR, POLÍTICA Y AFINES CCXIV.

FOTO: ARV.  REVISTA TIT-BITS. AÑO XXXVII, N° 1898. BUENOS AIRES, 6 DE NOVIEMBRE DE 1945

 

 

“Prescindiendo de los motivos personales que me impulsan a investigar el problema del chiste y que ya se irán revelando en el curso de este estudio, puedo alegar el hecho innegable de la íntima conexión de todos los sucesos anímicos, conexión merced a la cual un descubrimiento realizado en un dominio psíquico cualquiera adquiere, con relación a otro diferente dominio, un valor extraordinariamente mayor que el que en un principio nos pareció poseer aplicando al lugar en que se nos reveló”. (2)

 

Sigmund Freud (1856-1939)

 

El célebre pensador Søren Aabye Kierkegaard (1813-1855), considerado como el fundador del existencialismo, puntualizó en 1841 en su Tesis universitaria: “En la medida en que es esencial a la ironía tener un exterior que es lo opuesto a lo interior, podría parecer que es lo mismo que la hipocresía. En danés se ha traducido también a menudo ironía por Skalkagtighed (socarronería), (3) y a un hipócrita suele llamárselo ∅ienskalk (taimado). (4) Pero la hipocresía pertenece propiamente al registro moral. El hipócrita se esfuerza siempre por parecer bueno pese a ser malo. La ironía, en cambio, está en un registro metafísico, y el ironista está siempre tratando de parecer alguien distinto de lo que es, de manera que, así como el ironista oculta su burla en seriedad y su seriedad en burla (poco más o menos como los ruidos de la naturaleza del Ceilán), así también puede que se le ocurra hacerse el malo, pese a ser bueno. Basta con que recordemos que las determinaciones morales son en realidad demasiado concretas para la ironía”. (5)

Una parte significativa de la población en general y del periodismo en particular, inclusive el especializado en deportes, presenta algunas ideas o relata circunstancias sin diferenciar claramente (6) cuando se trata de países como entidades culturales, históricas, formales, etcétera, de ciertas actividades privadas como los equipos de fútbol profesionales y asociaciones que las agrupan a nivel nacional e internacional, etcétera.

En contextos donde se manifiestan fanatismos, más allá de la pasión por alguna parcialidad, armamentismo aún en regiones con graves necesidades básicas insatisfechas, etcétera, se refuerza arbitrariamente que una competencia deportiva como una causa nacional; es una cuestión errónea que no debe pasar inadvertida.

Observemos que el cronista anónimo en su relato presentado más abajo:

  1. incorpora a la entonación de las respectivas canciones patrias como parte integrante del “Clásico del Pacífico”.
  2. Sin ninguna demostración con pruebas, afirma que el equipo de su país cantó “con fuerza y sentimiento”; vaya uno a saber en qué se basó
  3. El lector queda sin saber si los deportistas profesionales de Chile, los oponentes, hicieron otro tanto…
  4. Resalta como “sagradas” a las notas musicales sin hacer referencia a la letra o sin atribuirle la misma entidad a los dos himnos; recordemos que el calificativo remite a una divinidad
  5. Al equipo peruano de profesionales lo denomina “delegación de Perúcomo si fueran mandatarios o designados por el país o sus habitantes mediante algún mecanismo establecido previamente. Quizá alguien plantee inmunidad diplomática como la obtuvo inconcebiblemente la sede de la CONMEGOL en Paraguay (1997-2015).

Aquí el texto en cuestión:

“El Clásico del Pacífico, protagonizado por Perú y Chile en Arena do Gremio, se empezó a vivir desde que se entonaron los himnos nacionales.

La delegación de Perú, liderada por Paolo Guerrero, cantó con fuerza y sentimiento las sagradas notas, mientras los hinchas incaicos (7) acompañaban el acto protocolar con sumo respeto y devoción desde las gradas. (8)

Perú logró clasificar a las semifinales de la Copa América, después de superar en la rueda de penales a Uruguay (5-4)”. (9)

En fin, tengamos presente lo afirmado por el novelista y periodista israelí Amos Klausner (Amos Oz): (10) “Nunca he visto a un fanático con sentido del humor, ni a nadie con sentido del humor que sea un fanático”. (11)

 

(1) Organizador y Expositor en el “Primer Encuentro Santacruceño de Educación Especial”. Río Gallegos, Provincia de Santa Cruz, Argentina. (1983). 

(2) Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Tomo I. Página 1133. Madrid, España. 1973.

(3) Burla disimulada en aparente ingenuidad.

(4) Astuto para engañar o disimular en conveniencia.

(5) Kierkegaard, Søren Aabye. Sobre el concepto de ironía en constante referencia a Sócrates. Editorial Trotta. Madrid, España. Octubre de 2006.

(6) Las bastardillas y negritas son nuestras.

(7) El Imperio incaico se desarrolló en una sola región de Perú, Colombia, Chile, Bolivia y Argentina.

(8) El cronista del diario peruano en la nota no hace referencia a qué sucedió cuando los chilenos cantaron su himno, ninguneando parte importante de la ceremonia ya que prevaleció la parcialidad lejos del tan mentado espíritu de confraternidad que rige el deporte.

(9) Perú vs. Chile: el emotivo y efusivo momento del himno nacional. El Comercio. Lima, Perú. 3 de julio de 2019.

(10) Premio Príncipe de Asturias de las Letras (2007).

(11) Oz, Amos. La Vanguardia. Barcelona, España. 5 de noviembre de 1995.

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