Martes 27 de Julio de 2021

21 de septiembre de 2015

Hermanitas gemelas las primeras derivadas

​Victoria y Milagros nacieron en Río Gallegos. Su mamá había sido derivada desde Puerto San Julián. Al nacer, las gemelas debieron tener cuidados especiales por lo que fueron trasladadas al hospital SAMIC.

 

El hospital local comenzó a recibir pacientes derivados de otras localidades. Victoria y Milagros son las hermanitas gemelas que nacieron en forma prematura (34 semanas), luego que su mamá tuviera un embarazo de alto riesgo.

Si bien el hospital viene recibiendo pacientes de otras localidades como Tres Lagos y El Chalten, estas son las primeras pacientes que deriva otro nosocomio,  teniendo en cuenta la complejidad de equipamiento y de recursos humanos.

Las bebes fueron derivadas desde el hospital de Río Gallegos al hospital SAMIC de El Calafate, porque necesitaban especiales cuidados en un área neonatológica, sector del nosocomio riogalleguense en el que no había espacio.

La familia es de la localidad de Puerto San Julián, en el centro costero de Santa Cruz.

La mamá Carla, una empleada de comercio de aquella localidad, contó a Ahora Calafate que desde el 18 de julio estaba internada en el hospital de la capital provincia a adonde tuvo que ser trasladada por tener un embarazo de alto riesgo.

Carla y Carlos, papás también de una nena de un año y medio, se casaron el 17 de julio por civil. Tenían previsto que al día siguiente lo harían por iglesia, pero la mujer tuvo que ser internada de urgencia y derivada a Río Gallegos.

El 9 de septiembre, cuando nacieron las gemelas, se anoticiaron que no se quedarían en la capital, sino que serían trasladados al hospital calafatense, para continuar con la recuperación de las bebes.

 “Fue medio traumatice, porque yo quería irme a mi casa. Entendí que para que ellas estén mejor cuidadas, teníamos que venir para acá. Aparte en el hospital de acá se ofrecieron a darme alojamiento y comida también para mi esposo y mi nena. Nosotros venimos en ambulancia y a mi esposo y mi nena les pagaron el boleto en micro”, comentó Carla sobre el impensado traslado a El Calafate.

La joven madre, comentó que lo que fue un momento de trauma, al ser derivada por segunda vez y a una localidad mas alejada, fue compensado luego por la atención que recibieron.

Mientras las bebas crecen en el área de neonatología, la familia se aloja en una “sala de madres”, un sector destinado para alojar a la familia que espera la recuperación de un bebé.

“Jamás pensé que iba a conocer Calafate así”, comentó Carla entre sonrisas y ya aliviada por el estado de salud de sus nenas.

Las gemelas, hijas de una empleada de comercio que también  estudia en la universidad local, y de un chapista que termina el secundario, se encuentran en buen estado ya con horas fuera de la incubadora.

 

 

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