Martes 26 de Enero de 2021

14 de noviembre de 2015

El conflicto del CIC está trabado.

​Las empleadas siguen con la toma y salen a la calle para dar a conocer su reclamo. La provincia cerró las negociaciones que intentó un solo día. Las mujeres pierden el miedo al desalojo y causas penales y también salen a la calle. Comercios comienzan a ayudar con alimentos.

 

 

Las empleadas provinciales que tienen tomado el CIC Formenti comienzan a perder el miedo y ahora salen a las calles de la ciudad a protestar.

El conflicto está trabado. El gobierno provincial cerró el dialogo porque las jóvenes madres no quisieron aceptar una ayuda social y una promesa verbal que en semanas mas se le daría solución a sus contratos.

Las mujeres reclaman que desde marzo de este trabajan en el CIC dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia y que desde entonces no cobran el sueldo, ni les forman el contrato correspondiente.

También dicen que fueron engañadas con el hecho que debían hacer campaña política para tener los contratos.

El conflicto que va en camino a cumplir una semana quedó trabado luego que el ministerio enviara un funcionario a hacer una oferta que no fue aceptada por las trabajadoras, momento desde el cual el gobierno provincial no quiere volver a negociar.

Los primeros días de la toma las empleadas recibieron diversas advertencias sobre que enfrentarían problemas legales por la denuncia penal que radicó el ministerio en una comisaría local.

Hasta un personal de policía de bajo rango fue enviado a que entre el centro Integrador Comunitario con una cámara fotográfica en mano e intimidara a las ocupantes  con que estaba cometiendo una ilegalidad y enfrentarían problemas.

Pero a las mujeres ya les queda en claro que no podrán ser desalojadas si no es con una orden judicial. El juez penal Carlos Narvarte tiene en su oficina la denuncia radicada por la directora del CIC, a pedido de la ministro Gabriela Peralta.

Pero el magistrado no ha dado ninguna orden sobre el tema, y se cree que tampoco lo hará, por entender que es conflicto laboral que debe solucionar el gobierno provincial.

Mientras tanto, al conflicto le faltan interlocutores. Las mujeres dijeron a Ahora Calafate estar dispuestas al diálogo e incluso a una nueva reunión con algún representante provincial, pero dicen que no tienen interlocutores que no estén cuestionados.

Mientras tanto, las mujeres se mantienen en el lugar, algunas con pequeños hijos y familiares que acompañan.

Comercios locales comenzaron a brindar ayuda con productos alimenticios para las mujeres y sus familias.

Este sábado a la tarde, las mujeres se manifestaron con pancartas y carteles por el centro de la ciudad. Ante la vista curiosa de turistas nacionales y extranjeros, el grupo camino por el centro de la villa turística.

 

 

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