Viernes 30 de Julio de 2021

OPINIÓN

24 de enero de 2016

Apuntes Ciudadanos: Humor, Política y Afines IX

En la columna de hoy Alejandro Rojo Vivot, nos da varios ejemplos del humor en la participación y trabajo de parlamentarios, sean estos en Concejos Deliberantes, Legislaturas Provinciales o Legisladores Nacionales.

Foto: A. Rojo Vivot Tapa del libro "El Congreso que yo he visto (1934-1943) de Ramón Columba

 

El retruécano es un mal juego de palabras, pues no juega con ellas como tales, sino únicamente como sonido”.

 

Kuno Fischer (1824-1907)

 

En democracia los parlamentos están llamados a cumplir un papel principal en el desarrollo institucional de calidad: revisar y generar normas, controlar a los otros poderes, etcétera. Los ejemplos de prominentes representantes son muy bastos como, por caso, los que denigran a la función con corrupción, irresponsabilidad, ausencias reiteradas, pobres participaciones siempre a boca cerrada, etcétera. Por eso el humor se ocupa asiduamente de los mismos.

 

Aquel legislador corrupto únicamente concurría a las comisiones.

Aquel legislador novato había comenzado a estudiar latín para pronunciar bien quórum, ter, referéndum, stand by, etcétera.

Aquel legislador lo fue hasta que falleció, pues siempre mantuvo su convicción política: pertenecer al oficialismo.

Aquel legislador era el que más cumplía con sus promesas electorales; lo que serían los demás.

Aquel legislador, con dudosos cheques en su haber, repetía frecuentemente la definición de Aristóteles sobre la política, alardeando para disimular sus pocos conocimientos filosóficos, aunque siempre se prometía que algún día leería algún libro.

Aquel legislador, antes de asumir, creía que los cuartos intermedios eran las salas de espera de los despachos.

Aquel legislador joven suponía que de la unión de las palabras hablar y mentir derivó en parlamento.

Aquel legislador estaba convencido que los diarios de sesiones serían mucho más leídos si incluyeran una sección de deportes y una página final de chistes.

Aquel legislador, con muy pocos estudios escolares, decía que le costaba más su desempeño por el mecanismo de doble lectura.

Aquel legislador, cuando podía, daba tratamiento a los proyectos y sino empleaba la técnica parlamentaria: trata o miento.

Aquel legislador llegó a su banca por un frente al que inmediatamente le dio la espalda.

Aquel legislador era conocido como cama turca pues sus proyectos nunca tenían respaldo.

Aquel legislador honrado a la Sala de Sesiones le decía jacuzzi pues había varios chorros.

Aquel legislador de la mayoría pronto comprendió que al Reglamento Interno y otras normas siempre conviene adaptarlas a las circunstancias, pues es la más eficiente manera de representar al pueblo.

Aquel legislador poco trabajador estaba preocupado pues hace dos años que no salía en los diarios, hasta que se le ocurrió presentar un Proyecto.

Aquel legislador asiduamente practicaba el secretismo y frecuentemente decía públicamente que representaba genuinamente al pueblo aunque éste poco o nada sabía al respecto.

Aquel legislador era conocido como guía de turismo gratuito pues viajaba en comisión todo el tiempo financiado por el erario público.

Aquel legislador impulsó contratar a tres asesores de prensa para suplir con creces su casi nula notoriedad por sus irrelevantes y esporádicas iniciativas parlamentarias.

Aquel legislador ascendente, en un período, había cambiado cuatro veces de partido político, pero seguía sosteniendo que sus convicciones iniciales fueron variando para representar al pueblo que también modifica sus preferencias electorales.

Aquel legislador, con varios períodos pocos productivos, tenía siempre su carpeta de proyectos casi vacía pero muy llena su legajo de antecedentes personales de sus colegas y otras personas importantes.

Aquel ignoto legislador honrado y eficiente, de principios del siglo XXI, fue identificado por un antropólogo social del siglo XXXI al hallar documentación original escondida en un vetusto cajón casi vacío, por lo que propuso hacerle un importante homenaje público, pero no tuvo éxito pues se argumentó que podría generar un mayúsculo escándalo destituyente.

COMPARTIR: