Domingo 13 de Junio de 2021

OPINIÓN

21 de agosto de 2016

Apuntes Ciudadanos: PINOCHO MUY ACTUAL

En esta columna, Alejandro Rojo Vivot (1), nos acerca la reflexión de una de las obras más importantes de la literatura infantil mundial como fue la creación de esa marioneta de madera "Pinocchio". En ella nos deja varias enseñanzas morales y ojalá muchos padres le lean a sus hijos esta obra magistral literaria. HUMOR, POLÍTICA y AFINES XXXIII.

Foto: A. Rojo Vivot  Tapa revista Tía Vicenta, Buenos Aires, diciembre de 1958

 

“Existen palabras que pueden ser empleadas en más de un sentido, despojándolas de su primitiva significación. De dos diferentes derivados de la misma raíz puede haberse desarrollado uno hasta formar una palabra llena de significación, y el otro, no construir más que un afijo, [2] y conservar ambas, sin embargo, idéntico sonido, La identidad del sonido entre una palabra plenamente significativa y una sílaba vacía de sentido puede también ser causal. En ambos casos es dado a la técnica del chiste aprovechar tales peculiaridades del material verbal”. [3]

 

Sigmund Freud (1856-1939)

 

Como, a veces, el humor emplea caminos alternativos para llegar a su meta, es necesario estar muy atentos para evitar derrapar perdiendo la gracia. En estos casos la inteligencia es particularmente puesta a prueba tanto la del emisor como la del receptor.

El florentino Carlo kilornchiño Filippo Giovanni Lorenzini (Carlo Collodi) (1826-1890) creó su marioneta de madera Pinocho (Pinocchio) (1882) para que, mediante sus aventuras infantiles, describir su época dirigiéndose también a los adultos que entendieran quienes querían entender. Sus alegorías [4] son constantes.

El muy prolífero periodista y escritor desarrolló una intensa actividad política y militar bregando por la independencia y unificación de Italia; trabajó en medios satíricos como Il Lampione, censurado en 1849; para algunos el conocimiento que tienen de su vida y obra es muy circunscripta y, a veces, estereotipada.

Muchos personajes son animales, como en las fábulas de los mesopotámicos de hace cuatro milenios, con enseñanzas morales individuales y públicas, velando las críticas a los poderosos de ese entonces para evadir prohibiciones y persecuciones.

También se ocupa de las afirmaciones políticamente correctas que poco dicen: “Lamento –dijo la Lechuza- tener que contradecir al Cuervo- mi ilustre amigo y colega. Yo creo que el muñeco está vivo, pero si por desgracia no estuviera vivo, eso sería señal de que está verdaderamente muerto”.

Asimismo se detiene en las falsedades: “Ante la tercera mentira la nariz se le estiró de un modo tan extraordinario que el pobre Pinocho no podía darse vuelta hacia ningún lado”; ¿qué pasaría en el siglo XXI con algunos candidatos y sus supinas [5] amañadas [6] promesas electorales y otros personajes que en entremezclados en algunos valiosos cambios ejercen la venalidad?

El juez, injusto, es un enorme gorila y los policías mastines vestidos de gendarmes.

Asimismo se ocupa de la corrupción y la adulteración lucrativa, por las cuales el perro Melampo, con las atribuciones de ser guardián permitía a cuatro comadrejas que robaran ocho gallinas a cambio de una en forma de pago. Pinocho lo denuncia, y el campesino las atrapa: “¡Al fin cayeron en mis manos! ¡Podría darles un buen castigo, pero no soy tan malo! Me contentaré con llevarlas mañana a la hostería del pueblo y allí las cocinarán como si fueran liebres, con una buena salsa”. [7] ¿Y en la actualidad cómo andamos?

Pinocho: ojalá que muchos padres se lo sigan leyendo a sus hijos menores, que los niños con orientación los disfruten, que los jóvenes se diviertan como los adultos, advirtiendo las suspicacias y las lecciones aprendidas.

Las hadas, los caracoles, Pabilo (por lo flaco), el país habitado solamente por niños, marmotas, peces y, desde luego, Geppetto, el anciano venerado hasta la última página que, por suerte, no sufre las consecuencias de las políticas públicas previsionales del siglo XXI.

 

[1] Responsable del Programa de Calidad de la Gestión, Unidad de Organización del Estado. Decreto Municipal N° 348/2004. Municipalidad de Ushuaia. 

[2] En lingüística es una palabra que antecede (prefijo) o sucede (sufijo) a otra modificándola que se denomina derivada como, preelectoral, actuación, etcétera.

[3] Freud, Sigmund. El chiste y su relación con lo inconsciente. Biblioteca Nueva. Tercera edición. Página 1045. Madrid, España. 1973.

[4] Lo expresado o lo descripto tiene únicamente sentido simbólico por lo que no se las puede interpretar literalmente.

[5] Evidentes.

[6] Falsificadas adrede con fines engañosos y para obtener algún rédito.

[7] Collodi, Carlo. Las aventuras de Pinocho. Ediciones Colihue. Páginas 72, 77, 84, 85 y 96. Buenos Aires, Argentina. Julio de 1999.

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