Viernes 30 de Septiembre de 2022

OPINIÓN

3 de diciembre de 2016

Naciones Unidas celebra Día de las Personas con Discapacidad

Alejandro Rojo Vivot (1) escribe esta columna especial en un día que desde 1992 se celebra mundialmente este Día para contribuir en todo el mundo a la reflexión y el accionar por la inclusión social de las personas con discapacidad. El autor de esta nota hace unos días fue designado como Secretario de Discapacidad de Tierra del Fuego.

“Equiparación de oportunidades significa el proceso mediante el cual el sistema general de la sociedad -tal como el medio físico y cultural, la vivienda y el transporte, los servicios sociales y sanitarios, las oportunidades de educación y trabajo, la vida cultural y social, incluidas las instalaciones deportivas y de recreo- se hace accesible para todos”.

 

Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad

Naciones Unidas, 3 de diciembre de 1982

 

El 3 de diciembre fue establecido por las Naciones Unidas para contribuir en todo el mundo a la reflexión y el accionar por la inclusión social de las personas con discapacidad, como una tarea integral de toda la comunidad en general y de cada uno de sus miembros en particular, aportando al desarrollo sustentable que, como condición necesaria, debe ser el resultado del involucramiento activo de la ciudadanía.

Al respecto, en 1992 las Naciones Unidas lo instituyó como el Día Internacional de las personas con discapacidad, con el fin “de llamar la atención y movilizar apoyos para aspectos claves relativos a la inclusión de personas con discapacidad en la sociedad y en el desarrollo. (Resolución 47/3), recordando la fecha del “Programa de Acción Mundial para las Personas con Discapacidad” (Naciones Unidas), primer documento del organismo internacional que en su valiosa redacción estuvieron directamente involucradas personas con discapacidad.

Para 2016 el lema es: “Alcanzando 17 objetivos para el futuro que deseamos”, con referencia a la Agenda Global de Desarrollo Sostenible de 2030, (Naciones Unidas, 2015) que convoca a todos los países.

Equiparables oportunidades y plena participación, la supresión de las barreras urbanística y arquitectónicas, la acciones proclives a erradicar los prejuicios, la educación inclusiva, el diseño universal, el turismo para todos y todas, la formación laboral de calidad, la asistencia social, la habilitación y rehabilitación, la perspectiva de género, el respeto a la identidad, el valor de la diversidad humana, etcétera, son parte de la hoja de ruta necesaria de transitar priorizando en el contexto del siglo XXI, son algunos de los aspectos claves planteados universalmente.

Nunca el desarrollo será integral si hay quienes no acceden al mismo sin ningún tipo de discriminación, es decir, la democracia como forma de gobierno y de vida cotidiana en sociedades justas e inclusivas.

La equiparación de oportunidades e integración social son posibles con el aporte de toda la comunidad, respetando la dignidad y autonomía individual, incluyendo la libertad a decidir, pues así crecemos como individuos y sociedades en forma equitativa y democrática.

El desarrollo sustentable es factible cuando toda la población contribuye a fortalecer comunidades incluyentes y democráticas, dado que significa que los pueblos están trabajando unidos por los objetivos de bienestar colectivo.

Esto conlleva también buscar prioritariamente la igualdad y plena participación de las personas con discapacidad en la vida social y el desarrollo, en equiparables oportunidades.

Asimismo, desde luego, generalizando la promoción y protección, asegurando el goce pleno en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos, libertades fundamentales y el respeto de la dignidad de todas las personas con discapacidad en el contexto general.

Además es clave avanzar en cuanto a que las personas con discapacidad que buscan generar sus propios ingresos económicos, amplíen sus oportunidades de capacitación específica y, por ejemplo, con oportunidades de financiamiento inicial para conformar sus emprendimientos y, eventualmente, asistencia técnica, como que el sector empresarial se sume activamente, en el marco de las normas y el accionar de los poderes públicos.

La equiparación de oportunidades y la integración social son partes sustanciales de las políticas que favorecen el desarrollo sustentable.

De ahí la importancia de promover la articulación de los recursos existentes en la comunidad como, en este caso, potencializando las ofertas disponibles al respecto, alentando reflexivamente en cuanto que muchos cambios son posibles, sin alentar falsas expectativas o soluciones facilistas.

Al mismo tiempo, de esta manera, aumentarán las opciones de asistencia a los que más lo necesitan, avanzar en cuestiones estructurales como la eliminación de las barreras arquitectónicas y urbanísticas, la supresión de los prejuicios, etcétera.

(1) Fue asesor latinoamericano de la Organización Mundial de Personas con Discapacidad y expositor y coordinador científico en más de 50 congresos internacionales

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